Blankets (spanish)

La tienda Discount Center muestra docenas de cobijas en cada pasillo.

Docenas de cobijas gruesas y acogedoras fueron colgadas en los escaparates a lo largo de la primera cuadra de Grand Avenue, invitando a los peatones a explorar las diferentes opciones del producto más popular de la temporada.

Las cobijas aborregadas hechas en China, llamadas así por sus texturas de lana suave y fina, variaban en tamaño infantil hasta extra grandes y tenían una variedad de diseños que iban desde majestuosos caballos hasta superhéroes y estampados florales.

Maribel Vásquez, de Santa Ana, Sonora, entró en la primera tienda de venta de cobijas que vio en una tarde reciente y pidió el diseño y el tamaño exacto que estaba buscando.

Salió de la tienda después de unos minutos, llevando una cobija de borrego tamaño “queen” con grandes girasoles impresos sobre un fondo marrón, y comenzó a caminar hacia el puerto de entrada DeConcini para regresar a México.

“Todavía hace mucho frío”, dijo Vásquez sobre el motivo de su compra. “Sí las venden en México, pero allá te salen como en $1,000 pesos ($55 dólares). Aquí me salió en $16 dólares”.

Una variedad de factores económicos hacen que las cobijas sean más económicas en Nogales, Arizona, que en Santa Ana, Sonora, lo que atrae a los consumidores mexicanos como Vásquez a cruzar la frontera a pesar de la continua debilidad del peso mexicano frente al dólar estadounidense.

Carlos Véjar, ex-asesor general de la Secretaría de Economía de México, dijo que es “extremadamente común” ver estas diferencias de precios entre países, y agregó que “los aranceles, la mayoría de las veces, son el principal factor involucrado en las diferencias de precios”.

México ha impuesto aranceles durante mucho tiempo para proteger sus industrias de textiles y calzado, y Véjar señaló que el arancel nacional más favorable de México para los textiles de China ahora es del 15.54 por ciento, mientras que el arancel de Estados Unidos sobre los textiles chinos es poco menos del 11 por ciento.

También señaló que México impone precios mínimos de “referencia” a los textiles importados “que en ciertos casos hacen que esos textiles sean bastante caros en México”.

Finalmente, Véjar citó los impuestos sobre el valor agregado como otro factor que crea diferencias en los precios al consumidor.

Los precios en algunas de las tiendas en Grand Avenue el martes 7 de enero variaron entre $7.99 para cobijas infantiles y las más caras de $20.99 para los tamaños más grandes.

Los empleados de la tienda dijeron que si bien las ventas de las ubicuas cobijas están comenzando a disminuir por la temporada, todavía estaban viendo un flujo constante de clientes mexicanos a medida que avanzaban las frías noches de invierno.

“La verdad, lo que es la temporada de octubre a últimos de diciembre sí entra muchísima gente, y que una sola persona se lleva de 10 a 15 cobijas”, dijo Fernanda Camacho, una empleada trabajando detrás del mostrador en Discount Center.

Alrededor del 97 por ciento de la clientela de la tienda son compradores que visitan desde México, dijo Camacho, y agregó que la gran mayoría de esos compradores son compradores mayoristas que compran hasta 60 cobijas a la vez, las llevan de regreso a México y las revenden por un beneficio, aunque todavía a un precio más barato que las tiendas mexicanas.

(Traducción por Celina Cienfuegos.)

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