Escuelas

Tim Colgate, director de Nogales High School, espera a alumnos y papás el miércoles para entregarles los paquetes de tarea que tendrán que cumplir en casa, luego de que se cerraran las escuelas por el resto del año académico. Colgate explicó que algunos alumnos están siguiendo con sus lecciones en linea, pero los que no tienen acceso al internet o computadora pueden pasar a la escuela y recoger paquetes sin salir de sus carros.

Las escuelas de Arizona permanecerán cerradas por el resto del año académico, anunciaron los funcionarios estatales el lunes.

“El anuncio de hoy es con la intención de dar a los padres y educadores la mayor certeza posible para que puedan planificar y tomar decisiones”, dijeron el gobernador Doug Ducey y la superintendente de las escuelas de Arizona, Kathy Hoffman, en un comunicado conjunto emitido el 30 de marzo.

El pasado 15 de marzo, Ducey y Hoffman ordenaron el cierre de las escuelas durante dos semanas en un esfuerzo por detener la propagación del coronavirus. Luego, el 20 de marzo, extendieron la orden hasta el 10 de abril. El anuncio del lunes extiende el cierre una vez más durante el resto del año escolar.

Las escuelas no tienen que recuperar los días perdidos, y no se impedirá que los estudiantes de último año de preparatoria se gradúen porque se perdieron el tiempo de instrucción debido al cierre.

Las pruebas estandarizadas se cancelan, pero se supone que las escuelas continúan educando a los estudiantes “a través de formatos alternativos durante el periodo del cierre”, según una orden prévia de Ducey.

El cierre prolongado significa un estrés adicional para los padres y los niños en el área de Nogales y Río Rico, mientras intentan adaptarse a sus nuevas realidades.

En declaraciones del 20 de marzo, la madre local Denise Cota dijo que el cierre de la escuela ya había agregado más responsabilidades y presión a su vida diaria.

“Es difícil porque ellos no están acostumbrados a estar adentro tanto tiempo y ahorita la situación no está como para que salgan porque en cualquier lado puede tener este virus”, dijo Cota sobre sus dos hijos mayores, quienes asisten a preescolar y primaria.

Cota dijo que había recurrido a varias actividades en el interior para tratar de mantener a los niños entretenidos, que incluían enseñarles el alfabeto y contar, también a practicar actividades físicas como saltar la cuerda.

Pero tomando en cuenta que también tiene que cuidar a sus dos bebés de 7 meses, dijo Cota, había tanto que podía hacer por ellos mientras que limitaba su tiempo al aire libre debido a preocupaciones de virus.

“Ellos ya tenían su rutina y para ellos también es muy estresante estar todo el día en la casa. Ellos también me dicen, ‘Mamá, ¿hay escuela mañana?’” dijo Cota.

También entrevistada durante los primeros días del cierre, Marcela Sánchez, madre de tres hijos, dijo que también estaba tratando de ser creativa mientras buscaba formas de mantener ocupados a sus hijos en casa.

Después de que la situación despertó la curiosidad de su hija mayor, Sánchez dijo que su esposo decidió hablar con sus hijos sobre el brote de coronavirus “sin preocuparlos ni alarmarlos”.

Aun así, comprender la situación no necesariamente hace que sea más fácil para los niños aceptar su nueva realidad. Sentada en el automóvil después de recoger su comida para llevar, la hija de Sánchez, Ilein, expresó su frustración por estar fuera de la escuela durante tanto tiempo.

“Yo me siento encerrada y que tengo muchas cosas que hacer”, dijo la estudiante de segundo grado refiriéndose a las tareas que se le asignaron después de la cancelación de clases. “Se me hace mejor ir a la escuela”.

Sánchez estuvo de acuerdo en que a su hija mayor le habían asignado mucha tarea, algo que la ayudó a mantenerse ocupada. Pero ella pensó que podría hacer las cosas más difíciles para otras familias.

“Ahorita hemos estado bien porque han sido pocos días, pero vamos a ver después”, dijo Sánchez.

(Traducción parcial por Celina Cienfuegos.)

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