Green Valley Pharmacy

Monica Orozco, una empleada de Green Valley’s Pharmacy en Nogales, Sonora, mantiene la farmacia limpia durante un viernes de octubre. Orozco dijo que las ventas en la farmacia han bajado mucho desde el comienzo de la pandemia.

La Plaza Pesqueira en Nogales, Sonora se llenaba seguido de turistas estadounidenses a principios del año. Pero durante un viernes de octubre, las señales de vida de la plaza provinieron principalmente de personas locales que saludaban a los empleados con una pequeña charla familiar mientras caminaban por los pequeños escaparates.

La plaza, ubicada en la primera cuadra al sur del puerto de entrada Dennis DeConcini, está llena de farmacias y clínicas dentales que atienden en gran parte a los turistas estadounidenses que viajan a México en busca de servicios dentales y medicamentos menos costosos. Pero desde que la pandemia de coronavirus llegó al área en marzo, las empresas que alguna vez prosperaban del turismo médico han recibido grandes golpes.

Parte de esa pérdida de negocio, dicen algunas personas que trabajan en los establecimientos, se debe al miedo del público a viajar durante una pandemia. Pero también apuntan a un malentendido de las restricciones de viajes transfronterizos que el gobierno de Estados Unidos estableció para detener la propagación del virus.

“Definitivamente mucha gente no venía precisamente por el miedo del contagio”, dijo Mónica Orozco, una empleada de Green Valley’s Pharmacy. “También se dio mucho el caso que tenían la información equivocada y muchos creían que la garita estaba cerrada totalmente”.

Desde marzo, dijo Orozco, las ventas en la farmacia han caído entre un 50 y un 60 por ciento.

Al otro lado de la plaza, una pequeña sucursal de la cadena nacional Farmacias Benavides también ha tenido problemas en los últimos meses. La subgerente Maribel Cantua Montijo dice que ahora ha bajado del 35 al 40 por ciento de sus ventas antes de la pandemia.

María Guadalupe Aréchiga Ramírez, supervisora ​​de dos clínicas dentales en el área, dijo que ambas estaban sufriendo económicamente.

“Muchas personas nos cancelaron por el miedo, porque son personas mayores y tenían que cuidarse más, y por no esperar tanto en la línea”, dijo sobre los largos tiempos de espera para ingresar a Estados Unidos en los últimos meses.

Claudio Neyoy, miembro del equipo de marketing de Dental Laser, dijo que los pacientes estadounidenses constituyen aproximadamente el 85 por ciento de su clientela. Pero muchos no han regresado desde el comienzo de la pandemia de COVID-19.

“Hay pacientes que ya de plano nunca volvieron por la inseguridad de la línea, de los rumores que la iban a cerrar”, él dijo, agregando que otros pacientes eligieron agenda otra cita después que disminuyera un poco el riesgo en la región.

Y aunque las ventas han bajado mucho desde antes de la pandemia, los empleados de las farmacias y consultorios dentales entrevistados para esta historia dijeron que el negocio había ido aumentando lentamente en los últimos dos o tres meses.

Aun así, Montijo de Farmacias Benavides dijo que todavía hay mucha incertidumbre por el futuro.

(Traducción por Celina Cienfuegos.)

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