Contact tracers 2

El equipo de investigadores de casos y rastreadores de contactos trabaja en el Complejo del Condado en Nogales.

“Soy del departamento de salud y estamos aquí para hablar con usted acerca de sus resultados recientes de laboratorio”.

Esa es la frase inquietante que cientos de residentes del Condado Santa Cruz han escuchado por teléfono en las últimas semanas después de dar positivo por COVID-19.

Las llamadas provienen de un equipo formado recientemente de más de una docena de investigadores de casos y rastreadores de contactos en el Departamento de Servicios de Salud del Condado.

Son auxiliares de enfermería e inspectores de salud y estudiantes universitarios. Todos menos dos fueron contratados por el condado en abril y mayo específicamente para manejar el trabajo de seguimiento con pacientes positivos a COVID-19 y aquellos con quienes han entrado en contacto.

Divididos entre dos espacios de oficinas en el Complejo del Condado en Nogales, están al frente del esfuerzo para perseguir el brote de COVID-19 en el condado, que ha registrado aumentos dramáticos en casos confirmados en las últimas semanas.

El rastreo de contactos consiste en alertar a las personas que han entrado en contacto con un paciente confirmado de COVID-19 para que puedan autocontrolar los síntomas y tomar medidas para evitar una mayor transmisión.

“Básicamente, es tratar de encontrar personas antes de que se enfermen”, dijo Fernando Silvas, el principal epidemiólogo del condado y jefe del equipo de investigación de casos y rastreo de contactos.

La investigación de casos trata con pacientes que ya se han enfermado, haciendo un seguimiento para controlar su situación, alentándolos a aislarse de los demás y pidiéndoles que proporcionen nombres e información de las personas con las que han contactado para que los rastreadores de contacto puedan comunicarse con ellas.

Los investigadores hacen preguntas directas, pero obtener respuestas no siempre es fácil.

“La mayoría de las personas, su primer instinto es decir que no van a ninguna parte”, dijo Silvas, y agregó que generar confianza con una persona, a veces en el transcurso de varias llamadas telefónicas, puede ayudar a obtener más información.

“Realmente se trata de una buena relación”, dijo.

Un momento difícil

A medida que el número de casos en el Condado Santa Cruz comenzó a aumentar en las semanas posteriores a la expiración de la orden de quedarse en casa del gobernador, Doug Ducey, el 15 de mayo, el condado se retrasó en los seguimientos. Silvas se apresuró a contratar y capacitar a nuevos investigadores y rastreadores y la membresía del equipo aumentó de dos personas en abril, a siete a finales de mayo y a 14 a finales de junio.

“Fue estresante, todos estábamos trabajando duro los últimos días, constantemente por teléfono, definitivamente era un momento difícil”, dijo Silvas.

Ahora, dijo, están al día y planean dividir el trabajo para crear tres o cuatro rastreadores de contactos dedicados y dejar que el resto del equipo se encargue de las investigaciones de casos.

Silvas dijo que el equipo obtiene su lista inicial de residentes locales que dan positivo de las autoridades de salud estatales. Luego comienzan un proceso que incluye un mínimo de tres llamadas telefónicas con cada paciente confirmado de COVID-19 para buscar información sobre sus contactos y seguir su caso hasta la recuperación.

Algunas veces, en el curso del seguimiento de un caso, los investigadores llamarán a la Clínica de Salud Comunitaria Mariposa para hablar sobre pacientes con síntomas que podrían estar en la dirección equivocada.

Mientras tanto, un impulso para priorizar el seguimiento de contactos ha venido del nivel estatal, hay algunos aspectos únicos en el esfuerzo local.

Aproximadamente un tercio de los pacientes hablan español cuando el departamento de salud llama, dijo Silvas, y agregó que todos los investigadores y rastreadores son bilingües menos uno.

Los investigadores locales se comunican con las autoridades estatales de la Oficina de Salud Fronteriza cuando un paciente de COVID-19 dice que han tenido contacto con alguien en México. Esa oficina luego se comunica con las autoridades de salud en Sonora, agregó.

A principios de la semana pasada, dijo Silvas, el condado comenzó a traspasar las responsabilidades de rastreo de contactos a un equipo estatal, pero dijo que eso era solo una medida temporal.

En el Condado Maricopa, las autoridades implementaron un sistema automatizado de investigación de casos y seguimiento de contactos para mantenerse al día con el rápido aumento de los números. Pero ese sistema generó críticas, tanto por la baja tasa de respuesta a las encuestas automatizadas, como por su incumplimiento de las pautas del gobierno federal que dicen que el rastreo de contactos debe ser realizado por personas.

Silvas dijo que el Condado Santa Cruz se está preparando para usar un sistema automatizado si los casos confirmados continúan aumentando, pero espera que la función de localización de contactos vuelva a estar en manos locales pronto y que los humanos se encarguen del trabajo.

“Haremos lo que tengamos que hacer para asegurarnos de que la gente reciba el mensaje”, dijo.

(Traducción por Celina Cienfuegos.)

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