Más de 500 empresas y entidades locales recibieron préstamos que van desde algunos pocos cientos de dólares hasta más de $1 millón a través del Programa de Protección de Cheques de Pago (PPP por sus siglas en inglés), un esfuerzo de ayuda federal con el propósito de ayudar a las empresas a seguir pagando a los empleados ya que la pandemia de COVID-19 golpeó a la economía de la nación.

Muchos de los beneficiarios del Condado Santa Cruz eran empresas de las industrias más destacadas del condado: distribuidores de frutas y verduras, y logística transfronteriza. Pero la lista de destinatarios locales también incluye restaurantes, escuelas y organizaciones religiosas.

Los dos préstamos más grandes en el área local fueron para el Centro de Salud Comunitaria Mariposa (MCHC por sus siglas en inglés), que recibió entre $2 millones a $5 millones, y Tubac Management Company (que maneja Tubac Golf Resort), con un préstamo entre $1 millón y $2 millones.

Ed Sicurello, director ejecutivo de MCHC, dijo que el préstamo “tuvo un impacto bastante significativo”. Dijo que el centro de salud había decidido evitar licencias o despidos el mayor tiempo posible, pero el préstamo aún “ayudó a garantizar la estabilidad de la organización”.

Al menos 69 empresas con sede en el Condado Santa Cruz recibieron préstamos de $150,000 dólares o más y sus nombres se incluyeron en los datos publicados la semana pasada por la Tesorería de los Estados Unidos.

Incluyeron nombres familiares como Chamberlain Distributing y Manuel Huerta Trucking; los distribuidores de automóviles de Nogales, Cropper’s y Horne Ford; y restaurantes locales como Wisdom’s Cafe en Tumacacori. También hubo organizaciones sin fines de lucro, incluyendo el Santa Cruz Training Programs y al menos un hospicio, Soulistic Medical Institute en Tubac.

Y, mientras los préstamos ayudaron a algunos empleadores, en la industria hotelera afectada, los fondos podrían haber sido un factor crítico para que el personal volviera al trabajo.

Algunos empleados de Copper Brothel Brewery fueron despedidos a principios de este año, pero todos volvieron a trabajar cuando el restaurante de Sonoita reabrió sus puertas con capacidad limitada a mediados de mayo, dijo Monika Jesser, gerente del restaurante. La empresa recibió un préstamo de entre $150,000 a $350,000 a principios de abril.

Por ahora, dijo Jesser, más de 30 empleados del restaurante han vuelto a sus horarios de trabajo regulares y el restaurante está avanzando precavidamente. “Se siente realmente bien”, dijo, pero agregó: “todavía no hemos salido del déficit”.

Para préstamos de menos de $150,000, incluyendo 439 que figuran en el condado, el gobierno no dio a conocer los nombres de los beneficiarios.

Los préstamos otorgados bajo el programa pueden ser “perdonados”, lo que significa que los prestatarios no tienen que devolverlos, si la mayor parte del dinero se destina a los costos de nómina para los empleados que ganan un salario inferior a $100,000. Pero los préstamos no serán perdonados por completo para las empresas que despiden empleados.

Varios dueños de negocios locales que hablaron con NI dijeron que no habrían recurrido a los despidos incluso si no hubieran recibido los préstamos, pero no se estaban quejando por el dinero extra.

“No estábamos pensando en despedir a nadie de todos modos, íbamos a tratar de sobrevivir”, dijo Miguel Suárez, presidente de MAS Melons & Grapes, un importador local de frutas que recibió entre $350,000 y $1 millón a través del programa.

“Pero con el préstamo, nos ayudó mucho”, agregó.

(Traducción por Celina Cienfuegos.)

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