Border Pedestrians

La administración Trump declara nuevas restricciones en los puertos de entrada con México, como este en la imágen, a partir del 21 de marzo. La medida es el paso más reciente en los esfuerzos de Estados Unidos para contener la propagación del coronavirus.

La frontera entre Estados Unidos y México se cerrará el sábado para "viajes no esenciales", dijeron los funcionarios federales en una conferencia de prensa el viernes en la Casa Blanca.

La medida es el paso más reciente en la respuesta creciente de la administración Trump a la pandemia del coronavirus, siguiendo después de la declaración a principios de esta semana de un acuerdo similar para restringir los viajes en la frontera entre Estados Unidos y Canadá.

"Ninguno de estos acuerdos con Canadá o México se aplica al comercio o al negocio lícito", dijo Chad Wolf, secretario interino del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS por sus siglas en ingles), en la conferencia.

“Las actividades del comercio esencial no se verán afectadas. Continuaremos manteniendo una cadena de suministro económico fuerte y seguro a través de nuestras fronteras".

Wolf dijo que "ejemplos de viajes esenciales incluyen, entre otros," viajes con propósitos médicos, para asistir a instituciones educativas, para responder a emergencias o para propósitos de salud pública, y para "comercio transfronterizo legal".

El secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, también habló sobre las restricciones el viernes por la mañana en una conferencia de prensa en la Ciudad de México, y varios medios de comunicación lo citaron diciendo que las personas que viven en México y están autorizadas para trabajar en Estados Unidos aún podrán cruzar la frontera.

De ser cierto, eso significaría que personas como Alma Ramírez Rosas, una ciudadana estadounidense de 27 años de edad que vive en Nogales, Sonora, aún podrían viajar a Nogales, Ariz.

"Cruzo todos los días para trabajar en un produce”, dijo Ramírez mientras iba en camino hacia México el viernes por la mañana.

Aun así, dijo que se sentía un poco nerviosa de que las nuevas restricciones pudieran afectar sus viajes, y señaló que no podría encontrar un trabajo en Sonora ya que no es ciudadana mexicana.

Las restricciones entrarán en vigencia a las 12:01 a.m. del sábado y permanecerán vigentes "por un período de 30 días sujeto a una extensión después de la revisión", dijo el Departamento de Seguridad Nacional en un comunicado de prensa.

"Los viajes no esenciales", dijo el DHS, "incluyen los viajes que se consideran de naturaleza turística o recreativa".

Los viajes de compras y las visitas sociales parecen caer en la categoría "no esencial". Eso podría significar grandes interrupciones para las familias repartidas en las ciudades de Ambos Nogales, así como para los negocios que dependen de personas que visitan del otro lado de la frontera.

El alcalde de Nogales, Arturo Garino, dijo que todavía estaba esperando ver exactamente cómo la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP por sus siglas en ingles) hará cumplir las nuevas reglas. "Pero sí, se sabe muy bien que nos va a afectar si ese es el caso (que los compradores tienen prohibido cruzar)".

Después de cruzar a Arizona a través del puerto DeConcini el viernes por la mañana, la ciudadana mexicana Silvia Avechuco, dijo que sabía que las restricciones fronterizas afectarían a su familia, pero confiaba en su capacidad para adaptarse a la situación. Agregó que actualmente visita Estados Unidos diariamente para llevar a sus hijos a la escuela, comprar alimentos y visitar a la familia.

El Supervisor del Condado de Santa Cruz, Manuel Ruiz, llamó a las restricciones portuarias pendientes, combinadas con las restricciones que el gobernador de Arizona, Doug Ducey, anunció el jueves por la noche en bares, restaurantes, gimnasios y otras instalaciones, "un doble golpe".

"Va a tener un gran efecto en nuestra economía", dijo, y agregó que los impactos tendrían un "efecto dominó" en toda la comunidad.

"Va a afectar a las familias, va a afectar a las personas", dijo, y agregó: "Si Dios quiere, esto puede pasar al olvido rápidamente".

Incluso antes de que se implementaran las nuevas restricciones, Pam Park de Tucson dijo que vio una serie de medidas preventivas durante su cita de dentista en Nogales, Sonora.

"Llevaban batas, máscaras, nos tomaban la temperatura cuando entramos. Realmente están tratando de vigilarlo", dijo después de regresar a Arizona, y agregó que le preocupaba cómo las empresas en México se verían afectadas sin el flujo regular de consumidores estadounidenses.

Ed Park, quien la acompañó en el viaje transfronterizo, dijo que era "un poco decepcionante" que las restricciones se aplicaran, pero los llamó "un mal necesario".

“Se tiene que hacer para reducir la propagación del coronavirus", dijo.

El Sheriff Antonio Estrada dijo que estaba poco más tranquilo al saber que las importaciones de productos de México no parecieran ser afectadas, y que las personas que cruzan la frontera por trabajo aún podrían hacerlo.

"Pero en términos de las personas que vienen y consumen regularmente, el consumidor mexicano que viene y compra aquí, va a ser devastador para la economía aquí", dijo.

Estrada también señaló el efecto que las nuevas reglas tendrán en el aspecto social de la comunidad binacional.

"Tienes relaciones en ambos lados, tienes familias en ambos lados, tienes una relación tremenda con nuestros vecinos amigos en México; definitivamente, eso se verá afectado. Habrá innumerables problemas que surgirán que serán perjudiciales o dañinos", dijo.

"El tiempo dirá; todo depende de cuánto tiempo tengamos que aguantarlo”, dijo Estrada.

(Traducción por Celina Cienfuegos.)

Load comments