Jail

La cárcel del Condado de Santa Cruz en Nogales tiene mucho espacio para reclusos federales, pero le falta oficiales en el área de detención para vigilarlos.

La multitud en los centros federales de detención de migrantes ha provocado protestas públicas y arreglos con los gobiernos locales para alojar temporalmente a los detenidos. Sin embargo, la cárcel del Condado de Santa Cruz, construida con la idea de que albergaría a un número significativo de reclusos federales, no es una opción para aliviar un poco de presión, dijo el alguacil Antonio Estrada.

La semana pasada, los oficiales del Condado de Pima anunciaron un plan para alojar a familias de migrantes en una sección sin uso de Pima County Juvenile Detention Center. Pero, Estrada dijo que cualquier plan para traer un número significativo de migrantes detenidos a la cárcel del Condado de Santa Cruz probablemente no funcionaría en el momento, debido a la escasez continua de oficiales en el área de detención y limitaciones en la vivienda de menores.

“Definitivamente tenemos el espacio, pero no tenemos el personal necesario para sentirnos lo suficientemente seguros y cómodos como para tener a más personas”, dijo.

Cuando el centro de detención se abrió en el 2011 por el costo de $46 millones, el condado esperaba que los reclusos federales ayudaran a llenar muchas de sus 372 camas y proporcionar los ingresos necesarios para cubrir los costos operativos y pagar la deuda de la construcción. En cambio, la población de la cárcel siempre ha estado cerca de un tercio de su capacidad.

En años anteriores, dijo Estrada, la cárcel del condado albergaba a los internos enviados desde U.S. Marshal’s Service, incluyendo inmigrantes indocumentados que cumplían sus condenas antes de ser deportados a su país de origen.

Pero últimamente, a pesar de que la cantidad de detenciones de migrantes aumentó a lo largo de la frontera del sudoeste hasta mayo, el sherifato no ha estado aceptando detenidos federales de Marshal’s Office en la cárcel del condado. La cárcel también ha reducido su consumo de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos (U.S. Border Patrol), que ha enviado a los cruces fronterizos detenidos a la cárcel del condado por una noche antes de transferirlos a otra instalación.

En la mañana del pasado Jueves, 11 de julio, de los pocos más de 100 reclusos que fueron registrados en la cárcel del condado, ninguno fue referido por Marshal’s Office, según un informe proporcionado por Raoul Rodríguez, el comandante de la cárcel. Siete eran detenidos de la Patrulla Fronteriza, dos de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) y uno de la Agencia de Control de Drogas (DEA).

“Tenemos entendido que tan pronto como tengamos el personal adecuado, continuaremos incorporando a las personas que ya han sido condenadas y recibiremos a más visitantes de la Patrulla Fronteriza”, dijo Estrada.

Sin embargo, expresó dudas de que alguna vez se utilizaría la instalación para albergar a los migrantes que buscan asilo a medida que avanzan en el proceso de hacer sus reclamos, y agregó que la mayoría de los migrantes son jóvenes.

“Solo tratamos con adultos. Si son menores de edad, tendrían que ir a la detención juvenil y nunca han sido muy receptivos a eso, a nadie que no sea local”, dijo, y agregó que el centro de detención juvenil del condado debe cumplir con las regulaciones estatales más estrictas.

(Traducción por Celina Cienfuegos.)

Load comments