NHS seniors 2020

Maya Robles, en medio, con unos compañeros del último año de preparatoria en Nogales High School durante la semana de ánimo antes de que suspendieran clases por el coronavirus.

Cuando los funcionarios estatales cancelaron las clases durante dos semanas a mediados de marzo debido al brote de coronavirus, algunos estudiantes del último año de preparatoria en el Condado Santa Cruz inicialmente respondieron con entusiasmo.

“Quiero decir, al principio estaba lleno de alegría. Pensé: ‘¡Guau!, es como si se extendieran las vacaciones de primavera’”, dijo Diego García, de 18 años de edad, estudiante de último año de Rio Rico High School.

Pero a medida que la propagación de COVID-19 empeoró, el gobernador y la superintendente de las escuelas estatales extendieron el cierre por dos semanas más, antes de anunciar el 30 de marzo que las escuelas permanecerían cerradas por el resto del ciclo académico.

Las emociones de los estudiantes locales cambiaron con las medidas cada vez más drásticas, desde la alegría hasta la preocupación y la decepción, ya que se enfrentaron a una realidad completamente diferente de lo que habían previsto inicialmente para su último año de preparatoria.

“También fue realmente molesto y desmoralizador, porque hemos estado trabajando para tener este último trimestre durante 12 años”, dijo Marty Ley, un estudiante de último año, de 18 años de edad, en Nogales High School.

García, quien ha sido un miembro activo de la banda desde el quinto grado, estaba decepcionado por no poder disfrutar de su última temporada de conciertos junto a sus compañeros de clase, con quienes formó amistades más cercanas este año.

Otros eventos importantes que se cancelaron en las escuelas locales incluyeron el baile de graduación, los viajes escolares y las actividades especiales de celebración planificadas por el consejo estudiantil.

Maya Robles, de 17 años de edad, una estudiante de último año en NHS, estaba preparada para emitir un discurso en su ceremonia de graduación. Varios miembros de la familia ya habían hecho arreglos para unirse a ella en el gran día.

Pero a pesar de que probablemente no podrá compartir el gran momento con sus seres queridos, le dolió principalmente la idea de no disfrutar sus últimos días en un salón de clases con sus amigos y maestros.

“Muchas de las personas con las que estás en clase, tal vez nunca las volverás a ver y nunca tendremos la oportunidad de despedirnos, así que eso fue lo que más me dolió”, dijo Robles.

Preparándose para el futuro

David Quezada expresó el mismo sentimiento acerca de su tiempo en Lourdes Catholic High School al recordar los días que pudo disfrutar con sus amigos durante los primeros tres trimestres del año escolar.

“Simplemente disfruté hablando con mis amigos, estudiando con ellos y todo”, dijo Quezada. “Tenía muchas ganas de ir a la escuela este último año porque solo quería aprovecharlo al máximo”.

Ahora, después de un mes completo de no asistir a la escuela, los estudiantes de último año de preparatoria entrevistados para esta historia todavía se mantienen ocupados y se preparan para el futuro mientras mantienen distancias sociales seguras en medio del brote del virus.

“Voy a estudiar en la Universidad de Arizona, pero todavía no sé en qué carrera”, dijo Quezada. “Voy a aprovechar este tiempo para resolverlo, hablar con mis padres y ver qué voy a hacer”.

Robles está en estrecho contacto con los consejeros escolares para estar al tanto de las solicitudes de becas y continuar preparándose para el comienzo de su primer año de universidad.

“Creo que todo lo que podemos hacer en esta situación es ser tan optimistas como podamos, esperar lo mejor, que esto no dure hasta nuestro primer año de universidad”, dijo Ley.

(Traducción por Celina Cienfuegos.)

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