Las dos áreas incorporadas del Condado Santa Cruz están adoptando diferentes enfoques para la venta de marihuana después de que los votantes de todo el estado – y localmente – aprobaron una medida electoral en noviembre pasado que legalizó su uso recreativo.

En una reunión el mes pasado, el Ayuntamiento de Patagonia aprobó una norma que abre el camino para que las tiendas de marihuana busquen permisos en la ciudad. Por otra parte, los funcionarios electos en Nogales aprovecharon una reunión la semana pasada para reforzar su postura en contra de permitir la venta de marihuana recreativa, algo que el consejo prohibió en una norma aprobada en diciembre.

Las ciudades y pueblos de todo el estado no pueden impedir que las personas fumen o consuman marihuana en propiedades privadas después de que se aprobó la medida en la boleta electoral, pero sí pueden negar la instalación de tiendas de marihuana recreativa y restringir su uso en áreas públicas.

La ordenanza de Patagonia prohíbe el consumo de marihuana en propiedad pública y en un “espacio público o abierto”, y prohíbe cualquier tienda cerca de escuelas y ciertos sitios. Pero, además de esas restricciones, la ordenanza de la ciudad establece un proceso que podría permitir que una empresa que reciba una licencia estatal de marihuana también reciba la aprobación local.

La alcaldesa de Patagonia, Andrea Wood, dijo que no fue una elección difícil.

“Realmente, no vemos ninguna diferencia entre esto y un bar”, dijo, y agregó que una nueva tienda podría aportar algunos dólares de impuestos al gobierno local.

Y, Wood agregó: “Creo que la comunidad está a favor”.

Los números la respaldan. Alrededor del 73 por ciento de los más de 700 votantes de la ciudad eligieron “Sí” en la Proposición 207, que legalizó el uso de marihuana para adultos mayores de 21 años.

Aunque la opinión estaba en cierto modo dividida en otras áreas, los 24 distritos electorales del condado finalmente votaron a favor de la medida.

Sin embargo, el Ayuntamiento de Nogales no perdió el tiempo en atacar la posibilidad de una tienda de marihuana en la ciudad en su primera oportunidad después de las elecciones. El 2 de diciembre, aprobaron una ordenanza que prohíbe que las tiendas recreativas de marihuana lleguen a la ciudad.

Luego, el miércoles pasado, el alcalde de Nogales, Arturo Garino, retomó el tema en una sesión de estudio del consejo. Dijo que el consejo había votado sobre la prohibición de marihuana inmediatamente después de las elecciones y sugirió que, con dos nuevos miembros, tenían la oportunidad de decidir si querían “continuar por el mismo camino que votamos en el pasado, o vamos a hacer algo diferente”.

Parecía como si el alcalde se estuviera preparando para un posible cambio de rumbo.

En cambio, en una discusión de casi una hora, los miembros del consejo de la ciudad que habían estado mayormente en silencio durante la reunión de diciembre reiteraron su apoyo a la prohibición. La conversación cambió rápidamente de la ordenanza en sí al uso de la marihuana en general.

“Creo que sería una mala influencia para nuestra comunidad... nada bueno sale del consumo de drogas”, dijo el concejal José “Joe” Díaz.

La concejal Liza Montiel fue la única que pareció dar un tono diferente. Ella cuestionó a sus compañeros sobre sus razones por aprobar la ordenanza, pero no llegó a contradecir el estado de ánimo predominante.

Y en otra área de aparente divergencia con Patagonia, los funcionarios de Nogales restaron importancia a cualquier impacto económico que pudiera tener una tienda de marihuana en Nogales.

(Traducción por Celina Cienfuegos.)

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