Facial recognition

Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos ha implementado tecnología de reconocimiento facial, como visto aquí en el aeropuerto de Houston, en las puertas de entrada en Nogales.

Saliendo del puerto de entrada Dennis DeConcini, Samuel Guevarra, un hombre delgado con bigote y cabello corto, caminaba por Grand Avenue un miércoles reciente.

Unos momentos antes, su imagen, con sus rasgos distintos, había sido capturada y almacenada por una cámara de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP por sus siglas en inglés).

Guevarra, de 59 años de edad, qiuen vive en Nogales, Sonora, dijo que cruza la frontera varias veces a la semana para comprar ropa, zapatos, herramientas y otros artículos en Nogales, Ariz. para revenderlos en los mercados de tianguis en Sonora.

Se dio cuenta cuando los oficiales del puerto comenzaron a capturar su imagen en la frontera el año pasado, pero ya no piensa mucho en eso.

“Ya se acostumbra uno”, dijo.

La cámara que tomó la foto de Guevarra es parte de un programa de reconocimiento facial que se implementó en octubre del 2018 en las líneas peatonales en los puertos DeConcini y Morley en Nogales y este marzo en la línea peatonal en el puerto de entrada de Mariposa.

El programa piloto, que también se probó en San Luis, Ariz., ahora es un elemento permanente y se expandirá a través de la frontera sur, comenzando con Laredo, Texas, según el oficial de CBP, Hugo Núñez.

Núñez dijo que la tecnología ayuda a los oficiales a procesar los cruces fronterizos más rápido y detectar con mayor precisión a los impostores. Pero los grupos de derechos civiles cuestionan si el programa es necesario y para qué podría ser utilizado en el futuro.

“Los oficiales de CBP están utilizando ésta muy, muy poderosa tecnología de vigilancia de manera muy descuidada para propósitos donde realmente no es necesaria”, dijo Jay Stanley, analista de políticas de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU por sus siglas en inglés).

La tecnología es sencilla: un algoritmo compara la foto en el documento de identidad de la persona con la foto que toman en la puerta, y determina si los dos coinciden. Los oficiales de CBP en el puerto obtienen el resultado en la pantalla de su computadora.

Núñez dijo que las fotos de los ciudadanos estadounidenses se eliminan “inmediatamente” después del procesamiento, pero las fotos de no ciudadanos, como Guevarra, un ciudadano mexicano que ingresa a Estados Unidos con una visa de turista, se almacenan en una base de datos.

“Una de las cosas que estamos viendo con el reconocimiento facial, como con tantas otras tecnologías, es una marcada falta de transparencia”, dijo Stanley. “Estas son tecnologías completamente nuevas que tienen implicaciones potenciales significativas para la relación entre el gobierno y los ciudadanos y vivimos en una democracia; necesitamos poder evaluar cómo el gobierno está usando estas tecnologías”.

Pero en una comunidad donde el cruce de fronteras es a menudo parte de la vida diaria, muchos nogalenses dijeron que ven el nuevo sistema como otra realidad de la vida.

“Son las cosas que tienes que hacer en la frontera”, dijo Nicole Zambrano, de 18 años, quien cruza diariamente desde su casa en Nogales, Sonora, para trabajar en un almacén de productos en Nogales, Ariz.

Los ciudadanos estadounidenses pueden solicitar una confirmación de identidad por separado que no utilice el sistema de reconocimiento facial, y Eleazar Romero, de 56 años de edad, con doble ciudadanía de Estados Unidos y México, dijo que su hermana optaba regularmente por la alternativa de reconocimiento facial.

Pero Romero, quien cruza dos o tres veces por semana para trabajar en una empresa de logística, no pide omitir su foto.

“No estoy ocultando nada”, dijo.

(Traducción por Celina Cienfuegos.)

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