Michelle Ortiz

Michelle Ortíz, junto con su esposo e hijo, frente a su nueva casa en Rio Rico.

Cuatro familias locales recibieron recientemente las llaves de sus nuevas viviendas después de participar en el “Self-Help Program” (“Programa de autoayuda”) de Chicanos Por La Causa, que ayuda a las familias a construir sus propias casas y salir con pagos razonables de hipotecas.

Todas las casas están ubicadas en Río Rico, dijo Corina Fragozo, directora de desarrollo rural de CPLC. El ciclo de construcción tomó seis meses, y las familias contribuyeron con 20 horas de trabajo por cada fin de semana por adulto.

“Es muy emocionante... se siente realmente bien”, dijo Gilberto Mungaray, quien se mudó a su nuevo hogar con su esposa después de una ceremonia realizada el pasado 3 de julio.

Mungaray, quien previamente alquiló en la colonia de Monte Carlo en Nogales, dijo que le gustan los electrodomésticos nuevos y que aprecia especialmente el porche delantero de su nueva residencia.

Y, agregó: “una casa de cuatro dormitorios… no podría pedir nada mejor”.

Michelle Ortiz, quien se preparaba para mudarse a su nueva casa con su esposo y sus cuatro hijos, dijo que estaba emocionada de actualizarse del apartamento de dos habitaciones que la familia compartía en Nogales.

“Tiene mucho espacio adentro. Afuera también tiene mucho patio”, dijo.

Al comienzo del proceso, Ortiz dijo: “Llegamos y miramos nada más lo que es el cemento, y dijimos ‘¿Qué vamos a hacer?’ Sinceramente, nunca me imaginé cómo al final iba a terminar la casa... es una emocion decir, ‘Yo lo hice’”.

Briana Juarez

Briana Juarez con su hijo en la cocina de la casa que construyó a través del Self-Help program de Chicanos Por La Causa.

El programa de autoayuda de CPLC comenzó en el Condado Santa Cruz en 1993. Fragozo dijo que se construyeron 286 casas locales a través del programa y que otras siete familias comenzarán a construirlas en agosto.

Mungaray se enteró del programa a través de algunos de sus compañeros de trabajo que ya habían construido sus propias casas con CPLC.

Dijo que estaba particularmente agradecido con los constructores profesionales que supervisaron la construcción de la casa.

Para Ortiz, fue un proceso más largo. Ella dijo que había solicitado construir una casa 12 años antes, pero que en ese momento contaba con un mal crédito. CPLC la ayudó a encaminarse para participar en el programa.

“A mi, en lo personal, me costó bastante. Pero vale la pena”, dijo. “Tener la casa es una emoción muy bonita”.

(Traducción por Celina Cienfuegos.)

Load comments