Paisanos Mailboxes

Kenneth Larriva se para detrás del mostrador mientras atiende a un nuevo cliente en Paisanos Mailboxes el pasado miércoles, 25 de agosto.

El pasado miércoles por la tarde, Mike Gonzales visitó un par de negocios de buzones en Nogales, Arizona y luego cruzó la frontera en su automóvil hacia Nogales, Sonora, en posesión de aproximadamente 45 paquetes, la mayoría de los cuales estaban dirigidos a personas distintas a él.

Después de transportar los paquetes de Estados Unidos a México, sus siguientes pasos fueron entregar algunos de los paquetes a los destinatarios que residen en Nogales, Sonora, y enviar los otros a destinatarios en otras partes de Sonora o México.

Gonzales, un nativo de Ambos Nogales de 41 años, es uno de los residentes locales que han descubierto una oportunidad comercial al brindar servicios de entrega de correo transfronterizo para ciudadanos mexicanos que no pueden cruzar los puertos de entrada terrestres de EE.UU. como resultado de las continuas restricciones de viajes fronterizos que fueron implementadas en marzo de 2020.

“De hecho fue algo que sucedió sin querer”, dijo Gonzales. “Yo vi la oportunidad y, gracias a Dios, me ha ido muy bien”.

Gonzales dijo que su negocio comenzó lentamente ese mismo mes de marzo cuando su vecino, quien tenía paquetes entregados en un buzón en Nogales, Arizona y ya no podía recuperarlos debido a las restricciones, le pidió que recogiera su correo a cambio de una pequeña compensación monetaria.

Pero hasta la semana pasada, su base de clientes había llegado a 120 personas en Nogales, Sonora y otras regiones de México.

“Todo el mundo necesita sus cosas, sin importar qué clase de producto sea, si es ropa, perfume, comida”, dijo Gonzales agregando que sus clientes incluyen imprentas, dentistas, grandes corporaciones en Hermosillo y residentes de Nogales, Sonora que realizan compras más pequeñas.

Los administradores de dos empresas de buzones de correo locales, Paisanos Mailboxes y Kayak, dijeron que el servicio auxiliar de mensajería transfronteriza que ahora brindan personas como Gonzales, se ha convertido en una tendencia mucho más popular desde marzo de 2020.

En Kayak, ubicada en una plaza comercial a pocas cuadras al norte del Puerto de Entrada Dennis DeConcini, la gerente Maritza Romero dijo que las ventas han disminuido por aproximadamente un 50 por ciento durante el último año y medio, dado que varios de sus clientes han reducido sus compras en línea y otras personas que no pueden cruzar han renunciado por completo a realizar pedidos en Estados Unidos.

Aun así, dijo que el negocio ha sido sostenido en parte por clientes mexicanos que han encontrado a otras personas para recoger y entregar sus paquetes por ellos.

“Los clientes, dueños de los buzones ya no pueden cruzar por tener visa de turistas y tienen que contratar servicios de personas que puedan cruzar los paquetes”, dijo Romero. “Son arreglos personales de los mismos clientes”.

El propietario Kenneth Larriva de Paisanos Mailboxes dijo que las restricciones exigían soluciones.

“Una vez que todos escuchamos que las restricciones se extenderían por un mes más y luego un mes más, creo que todos supimos que no podíamos seguir esperando bajo una roca para siempre y teníamos que volver a la realidad y encontrar soluciones”, dijo. “Es una necesidad”.

Larriva dijo que algunos de sus clientes encontraron a su propia gente para que les recogiera el correo. Pero los empleados de Paisanos Mailboxes también han creado una lista de personas que han comenzado a ofrecer el servicio, en caso de que algún nuevo cliente necesite recomendaciones.

Algunos mensajeros declaran las mercancías en la aduana mexicana y pagan los impuestos necesarios, mientras que otros brindan servicios informales en menor escala dentro de su círculo de conocidos, dijo Larriva.

“Todo el mundo hace esto de manera diferente. Algunas personas son más profesionales y reportan todo, y otras lo hacen de manera más amigable”, dijo.

Gonzales, quien renunció a su trabajo anterior para hacer de las entregas transfronterizas su profesión de tiempo completo, dijo que no le preocupa que el fin de las restricciones de viaje fronterizo, eventualmente, afecte su negocio.

Señaló que varios de sus clientes locales pagan por su servicio simplemente por la conveniencia de no tener que perder el tiempo cruzando la frontera ellos mismos. Y la mayoría de los demás, dijo, son clientes ubicados más al sur de México que no quieren pagar el envío internacional.

“Como un 85 por ciento de mis clientes viven más al sur de México… y la paquetería internacional es extremadamente cara”, dijo Gonzales. “Es más fácil para las personas que les lleguen las cosas a Nogales, Arizona y se las crucemos, y yo de aquí poder usar la paquetería de México para que les salga más barato”.

(Traducción parcial por Celina Cienfuegos.)

Load comments