Coil

Joe Coil, propietario de Rio Rico Pharmacy.

La semana pasada, en el sitio de vacunación principal del Condado Santa Cruz, los pacientes firmaron formularios fuera del Centro Recreativo de la Ciudad de Nogales y se dirigieron al gimnasio, donde una cancha de baloncesto se convirtió en una estación de vacunación que atiende a miles de residentes locales.

Unas millas al norte en Rio Rico Pharmacy, el único sitio de vacunación del condado fuera de Nogales, se estaba desarrollando una discreta escena de vacunación el miércoles por la mañana.

Dentro de la farmacia, un asistente repartió formularios de consentimiento a un grupo de residentes locales, la mayoría de mediana edad o mayores. Llamaron a uno por uno hacia un área de vacunación improvisada: una silla colocada al lado de una encimera en el pasillo entre la tienda y la trastienda. Ahí, se levantaban su manga para recibir una dosis de la vacuna Moderna contra el COVID-19 entregada por Joe Coil, propietario de la farmacia desde hace mucho tiempo.

“Se siente bien, porque puedo ayudar”, dijo Coil.

Calculó que ha vacunado aproximadamente a 1,000 residentes locales desde el inicio de la pandemia. La mayoría de ellos han recibido la vacuna Moderna, pero 200 han recibido la vacuna de una sola dosis de Johnson & Johnson.

A diferencia del sistema de vacunación del gobierno del condado, cual requiere que los residentes se preinscriban a través de un formulario en línea o llamando y luego esperen una llamada del departamento de salud para agendar una cita, el proceso en Rio Rico Pharmacy es relativamente informal.

Coil dijo que los funcionarios del condado le dijeron que se enfocara más en vacunar a las personas mayores, por lo que llamó a algunos de sus clientes mayores para programar sus citas, siempre alentándolos a traer a otros amigos y familiares que califiquen para la vacunación en los grupos de mayor edad.

En otros casos, habla con los clientes mayores sobre la vacuna cuando pasan por la tienda para otras compras o recetas.

“Cuando hay computadoras involucradas y lo que está sucediendo actualmente, para las personas que tienen 75 años... es simplemente difícil”, dijo Coil. “Cuando tienes a una persona frente a frente, es fácil”.

Jeff Terrell, director del Departamento de Servicios de Salud del Condado, dijo que el sistema de Coil sonaba sensato para un negocio orientado a la comunidad. Pero sería difícil de replicar a la escala del programa de vacunación del condado.

“La farmacia del vecindario... van a conocer a la gente uno a uno y van a tener esa relación”, dijo Terrell. “Así que puedo ver que funcione en ese caso”.

Coil agregó que tiene otro secreto para el éxito de su programa de vacunación: decir una oración antes de cada vacuna.

“No saben que lo estoy haciendo, pero en mi mente estoy rezando para que todo sea bueno, para que se haga la voluntad de Dios”, dijo.

(Traducción por Celina Cienfuegos.)

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