Albergue

Mujeres y niños migrantes duermen en el piso del Albergue Para Migrantes San Juan Bosco en Nogales, Sonora.

Hasta hace poco, el albergue para migrantes San Juan Bosco en Nogales, Sonora, recibía entre 100 y 150 personas en sus instalaciones cada noche. Pero hace unas tres semanas, dijo el personal, ese número se duplicó a aproximadamente 380 migrantes por noche.

El personal de la Iniciativa Kino para la Frontera (KBI por sus siglas en inglés), un ministerio jesuita que brinda una variedad de servicios a los migrantes en Nogales, Sonora, también dijo que su número se disparó dramáticamente, de atender aproximadamente a 300 personas por día hace un par de meses, a tantas como 1,300 personas cada día durante las últimas tres semanas.

Este último aumento de migrantes que llegan a la zona, según representantes de KBI y el albergue San Juan Bosco, se puede atribuir en gran parte a que las Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP por sus siglas en inglés) realizó “repatriaciones laterales” en el último mes, en el que a los migrantes que son detenidos después de cruces fronterizos indocumentados son enviados de regreso a México a través de un puerto de entrada lejos de donde entraron.

“Nos dimos cuenta que hace más o menos dos o tres semanas, estaba el gobierno americano haciendo expulsiones laterales. Entonces, las personas en Reynosa (la ciudad mexicana frente a McAllen, Texas), las estaban transportando hacia Nogales y aquí las estaban dejando”, dijo Víctor Yánez, director de operaciones y servicios de KBI.

“La gente que llegaba estaba totalmente desorientada”, dijo, y agregó que algunos migrantes tenían la impresión de que los llevaban en avión y en autobús para reunirse con sus familias en Estados Unidos, y solo se dieron cuenta de que los estaban deportando cuando caminaban hacia México.

Gilda Loureiro, cofundadora del albergue San Juan Bosco, dijo que vio un patrón similar entre las personas que llegaban a sus instalaciones, la mayoría de las cuales eran de países centroamericanos como Guatemala, Honduras y El Salvador.

“Las personas que llegaban al albergue me decían que estaban detenidas debajo de un puente en Texas, luego las pasaron a unas ‘hieleras’”, dijo Loureiro, usando el apodo que los migrantes han usado para referirse a las frías condiciones en los centros de detención de Estados Unidos. “Después, los mandaban de Texas a Arizona y los deportaban por aquí por Nogales”.

CBP no respondió directamente a las preguntas sobre el motivo de la agencia para transferir a los migrantes de Texas a Nogales, ni siquiera confirmó que está sucediendo. Pero en una declaración enviada por correo electrónico, un portavoz de la agencia dijo que varios sectores de la Patrulla Fronteriza “han visto un aumento significativo en los encuentros en los últimos meses”.

“Para procesar a las personas de la manera más segura y rápida posible, las personas no procesadas pueden ser transportadas por vía aérea o terrestre a otros sectores a lo largo de la frontera suroeste”, dice el comunicado.

Cruces múltiples

Estadísticas de CBP muestran que los “encuentros” de la Patrulla Fronterizos con migrantes indocumentados en el sector del Valle Rio Grande en Texas, donde se ubica McAllen, se aumentaron de 59,435 en junio a 80,306 en julio. Mientras tanto, el número de encuentros registrados en el sector de Tucson, que incluye la mayoría de la frontera de Arizona con México, incluso el Condado Santa Cruz, se disminuyó de 19,907 en mayo a 18,385 en junio, y hasta 17,977 en julio.

La Patrulla Fronteriza continúa aplicando el Título 42, una política de la época de Trump promulgada a raíz de la pandemia de COVID-19 que permite a los agentes de la Patrulla Fronteriza enviar inmediatamente a quienes cruzan la frontera a México sin procedimientos formales.

La política está destinada a proteger a Estados Unidos contra la propagación del

COVID-19, pero la falta de consecuencias legales hace que sea más atractivo para las personas expulsadas bajo el Título 42 que intenten cruzar nuevamente.

Los defensores de los migrantes en Nogales, Sonora, dijeron que creen que la decisión del gobierno de los EE. UU. de transportar a las personas de Texas a Nogales para su expulsión en realidad tiene como objetivo prevenir el efecto de cruce múltiple del Título 42.

“Para evitar esos cruces múltiples, yo creo que el gobierno de EE. UU. está trasladando a las personas a un lugar desconocido para hacerlo más difícil para ellos. Y se está viendo que, aunque la estrategia sea inhumana, es eficáz”, dijo Christian Soenen, voluntario de KBI.

Preocupaciones de salud

Swab

Dan pruebas de COVID-19 a los migrantes del albergue San Juan Bosco in Nogales, Sonora.

Mientras los defensores de los migrantes continúan brindando asistencia a los deportados y a los que apenas llegan de otras partes de México y Centro América, Loureiro, del refugio San Juan Bosco, dijo que uno de los principales desafíos era mantener bajo control las infecciones por COVID-19 en medio de los grandes grupos.

Dijo que el albergue requería que todos los migrantes se hicieran una prueba de COVID-19 antes de que se les concediera un lugar para dormir dentro de sus instalaciones. Los que dieron positivo fueron transportados a otro refugio temporal que fue establecido por el gobierno municipal para ayudar a poner en cuarentena a los migrantes con infecciones confirmadas.

Aun así, agregó que otros que se presentaron con resultados negativos en las pruebas todavía estaban enfermos con otras enfermedades.

“La mayoría de los niños que recibí venían enfermos con mucha tos, temperatura, diarrea y algunos sí salieron positivos de COVID”, dijo Loureiro.

(Reportaje adicional por Jonathan Clark y Nick Phillips. Traducción por Celina Cienfuegos.)

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